14 sept. 2010

Mi Oscura Doncella...




Soñé que te encontrabas junto a la muralla derruida,
paseando tu magnífica opulencia
de doloroso terciopelo oscuro.
Tus pies, decoro de marfil más puro, con satánica inclemencia.
Las pobres almas deambulantes, llenas de paciencia, se brindan a tu perjuro amor.
Mi dulce doncella, que sin sosiego sigues,
igual que un cuerpo sin alma, inerte y fria.
Huella perfumada de rosas negras de tu sombra.
Buscas el suplicio de tu regio yugo,
bajo el pie imperterrimo del verdugo,
pusiste tu esclavo corazón de alfombra...



2 comentarios:

  1. Que delicadeza en sus palabras, precioso poema oscuro.

    Besos.

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  2. Gracias mi estimada sirenita, me encanta que te haya gustado.
    Muchos besos Bella Dama.

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