17 oct. 2013

Entre tus versos y poesías, extraño Amor !

Como en las malas canciones y en los días trágicos, mientras la oscuridad y el hielo, abrazados al fondo de los vasos, decoran nuestra historia de seres razonables.

Quien pretende elegir la felicidad sólo merece ser invitado a sus ritos. Nada es el mar en tus palabras sino una decisión para mañana, la conciencia escogida, el paso que te aleja del cuerpo o de la piedra que se arroja al vacío. No sé si te das cuenta: vas dispuesta a entregarte, y ofrecer la renuncia, es un don amargo, palabra imnecesaria para el que no lo sabe.
Ya ves, los días previstos estan aveces llenos de fracasada comodidad y placentero sexo.

Me escribiras poemas através del deseo, me hablarás de veranos infantiles con luz de costumbres burguesas en un pueblo marino, escribiendo estrofas que mezclen la arena de los sexos, la libertad premeditada de las olas y el solitario rencor de tu inteligencia.

La poesía es el gesto más femenino que te conozco. Escribes porque temes la dominación.

...pero el miedo se puebla de vértigo y me invita al juego. Porque admito que toda seducción, como toda metáfora, oculta un modo de violencia, una distancia invadida entre dos corazones. Nadie puede enamorarse sino de su propia idea del amor : todos somos la mano para un pecho de tela. Podemos renunciar a saberlo? El desengaño es la única  mentira respetable de la lucidez.

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